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Inmigracion

Tras México y Guatemala, Trump busca ahora convertir a Panamá en ‘tercer país seguro’ pero el presidente Cortizo lo descarta

Una fuente de la Casa Blanca le confirmó a Univision Noticias que Estados Unidos busca llegar a un acuerdo por el que Panamá se comprometa a recibir solicitudes de asilo de los migrantes que pasan por ese país en su camino a EEUU. El presidente panameño rechazó esa posibilidad.

WASHINGTON, DC.– La cruzada del gobierno de Donald Trump por reducir el número de personas que tocan la puerta de Estados Unidos para pedir protección no tiene límites geográficos. Mientras que en la frontera sur, su administración echa mano de reglas y decretos para tratar de disuadir a las familias centroamericanas que, a su juicio, se aprovechan de las “lagunas legales” del sistema estadounidense, en el extranjero ha buscado llegar a tratos, a menudo impulsados por amenazas, para que otros países asuman la responsabilidad de acoger a solicitantes de asilo de otras naciones que se dirigen a EEUU.

Después de intentarlo con los gobiernos de México y Guatemala, Washington tratará ahora de convencer a Panamá de que se convierta en ‘tercer país seguro’ para acoger principalmente a refugiados asiáticos y africanos, según le confirmó una fuente de la Casa Blanca que habló en condición de anonimato al periodista Edwin Pitti de Univision Noticias, en Washington.

La noticia fue reportada inicialmente por el diario The Washington Post que informó que la medida estaría destinada al número “pequeño pero creciente de solicitantes de asilo extracontinentales que llegan a América del Sur antes de seguir su camino” por tierra para tratar de alcanzar Estados Unidos.

Ante estos reportes, el presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, se apresuró a recalcar que su país no puede convertirse en otro ‘tercer país seguro’.

“Este es un tema en el que nosotros estamos muy claritos, y espero que Estados Unidos también esté claro”, dijo Cortizo a los medios en Ciudad de Panamá.

Según el presidente, su gobierno cuenta con muy escasos recursos y estos deben ser utilizados para el beneficio de los panameños o en todo caso para proyectos internacionales importantes como la lucha contra el blanqueo de capitales. “El tema de la migración no es un tema de Panamá”, añadió. “Nosotros con lo que ya tenemos es suficiente”.

El mandatario aseguró que el país no puede permitirse acoger inmigrantes y que su administración canceló un proyecto del gobierno anterior de construir un albergue para los migrantes que ya se encuentran en su territorio.

“Preocupación” por los migrantes extracontinentales
Las declaraciones del presidente Cortizo coinciden con el inicio de la visita a Panamá del secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Kevin McAleenan, quien, preguntado por los medios sobre este tema, descartó que se pretendiera firmar un acuerdo relativo a un ‘tercer país seguro’ en este viaje.

“Hablaremos de colaboraciones, de compartir información con Panamá en temas como el tráfico de drogas en la región y el tráfico de personas y de tener un diálogo sobre el flujo de la migración irregular, pero no vamos a negociar ningún acuerdo específico”, afirmó McAleenan a la prensa antes de comenzar su visita oficial.

Además de reunirse con el nuevo presidente panameño, Laurentino Cortizo, y con el canciller, Alejandro Ferrer, McAleenan prevé participar en una reunión regional centroamericana sobre seguridad destinada a evitar la migración irregular.

En ese sentido, afirmó que “todos los países de la región han manifestado precupación” por los migrantes extracontinentales africanos y asiáticos que buscan asilo y dijo que en la reunión, en la que también participarán representantes de Colombia y Costa Rica, se hablará de eso y de cómo combatir a los traficantes que se benefician de ese flujo migratorio.

Por su parte, un portavoz de la Cancillería panameña le dijo a Univision Noticias que no han recibido comunicación “de manera formal ni informal” del interés de EEUU en un acuerdo de tercer país seguro. “No está en la agenda. Para el gobierno nacional no es una opción en estos momentos”, afirmó.

Los dos intentos anteriores: México y Guatemala
McAleenan es uno de los funcionarios del gobierno de Trump que negoció la posibilidad de que México y Guatemala se convirtieran en ‘tercer país seguro’, una figura que surge de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 y que implica que un país puede negarse a conceder asilo a una persona y remitirla a una tercera nación donde se les puedan garantizar los mismos derechos.

En el caso de México, tras una intensa negociación impulsada por la amenaza de Trump de imponer aranceles a los productos de ese país, el gobierno de López Obrador pudo evitar firmar un pacto de país seguro después de comprometerse a frenar la migración de centroamericanos y a aumentar el número de personas recibidas como parte del programa ‘Remain in Mexico’, por el que EEUU envía a la nación vecina a solicitantes de asilo mientras avanzan sus procesos en las cortes.

Con quien McAleen sí logró llegar a un acuerdo de ‘tercer país seguro’ fue con Guatemala, un pacto que él mismo firmó a finales de julio y que se alcanzó después de que Trump amenazara al país centroamericano con imposición de aranceles y prohibición de viajes.

El convenio estipula que Guatemala se haga cargo de los solicitantes de asilo salvadoreños y hondureños. Sin embargo, casi un mes después de su firma, se desconocen los detaelles de un pacto del que ambos gobiernos han tratado de quitar la etiqueta de ‘tercer país seguro’ y que está siendo revisado aún por la Corte de Constitucionalidad del país centroamericano.

Una “responsabilidad regional”
Pese a que este miércoles McAleenan dijo que no pretende negociar un acuerdo de ‘tercer país seguro’ en su visita de esta semana a Panamá, el secretario en funciones de DHS sí que ha mostrado en el pasado su intención de llegar a ese tipo de pactos con esa y otras naciones de la región.

“Ahora estamos tratando de conversar con Honduras y El Salvador para tener arreglos similares a los de Guatemala. El presidente Trump también invitó a Costa Rica y Panamá porque esto lo vemos como una responsabilidad regional”, afirmó el McAleenan en declaraciones a los medios a principios de agosto.

El objetivo era, según explicó entonces, ofrecer a los que huyen de sus países un destino seguro en el lugar más cercano a sus lugares de origen para que no tengan que caer en manos de traficantes de personas ni emprender viajes peligrosos.

El funcionario de la Casa Blanca que le confirmó a Univision Noticias que el gobierno de Trump busca un acuerdo de ‘tercer país seguro’ con Panamá confirmó que el objetivo sería atajar el creciente flujo de migrantes procedentes de naciones de África y Asia que, tras cruzar el Atlántico con rumbo a Sudamérica, deben cruzar la selva del Darién (en la porosa frontera entre Colombia y Panamá) en su camino hacia EEUU, donde muchos de ellos buscan pedir asilo.

Las autoridades panameñas han reconocido en los últimos tiempos un repunte de ese fenómeno.

Rolando Mirones, el ministro de Seguridad del nuevo gobierno que está al frente del país desde el pasado 1 de julio, anunció una revisión del plan de la administración anterior de “flujo migratorio controlado” en la provincia de Darién. Según ese programa, los migrantes que lograban cruzar esa selva son recibidos en campamentos temporales y enviados posteriormente a la frontera con Costa Rica.

Con el anterior gobierno panameño de Juan Carlos Varela, las relaciones entre ambos países se resintieron después de que su administración estrechara vínculos con China en 2017. Ahora, con el nuevo presidente Laurentino Cortizo, la cooperación en el tema migratorio podría convertirse en un elemento para reconstruir las relaciones con la administración Trump.

“Desde la perspectiva de EEUU, tiene sentido discutir cooperación sobre el asilo aunque no sea específicamente un acuerdo de ‘tercer país seguro’. El nuevo gobierno de Panamá quiere claramente una relación con EEUU. Y Panamá, al contrario que Honduras o Guatemala, es un país seguro”, afirma el exembajador de EEUU en Panamá John Feeley, quien ahora es analista de Univision Noticias.

Feeley compara la relación que Cortizo busca con Washington con la del presidente salvadoreño Nayib Bukele. Ambos han dicho que la relación con EEUU es prioritaria y también han reconocido que estaba resentida por el acercamiento de sus predecesores a China.

“El gobierno de Cortizo no puede echar a los chinos de Panamá pero puede aumentar el nivel de cooperación y colaboración con EEUU en temas que le preocupan a EEUU como la migración. Pero si se propone un acuerdo de ‘tercer país seguro’ creará un nuevo dolor de cabeza doméstico a Panamá”, añade el analista.

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