En 1990, tras conversaciones secretas con el gobierno sudafricano, Nelson Mandela fue liberado de la prisión, después de 27 años de detención.

En seguida tomó parte a las negociaciones que tenía que llevar en breve tiempo a una nueva constitución y a elecciones democráticas.

La gran mayoría de la población negra, que durante años había sufrido el régimen del apartheid, creía que se trataba del comienzo de una nueva era.

Pero no todos estaban a favor de este cambio y provocaron enfrentamientos violentos en todo el país.

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