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Inmigracion

México busca evitar los aranceles en un momento en que los arrestos en la frontera llegan al nivel más alto de los últimos siete años

WASHINGTON.— El ingreso de migrantes centroamericanos aumentó drásticamente en la frontera estadounidense con México y alcanzó números récord en mayo, anunciaron funcionarios el 5 de junio. El anuncio se hizo en un momento en que diplomáticos estadounidenses y mexicanos inician conversaciones en la Casa Blanca para evitar las consecuencias potencialmente lacerantes de la amenaza del presidente Donald Trump de imponer aranceles a todos las importaciones mexicanas.

Más de 144.278 migrantes fueron arrestados y puestos bajo custodia por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos a lo largo de la frontera suroeste en mayo. La cifra representa un incremento del 32 por ciento en comparación con abril y es el total mensual más alto en siete años. La mayoría cruzaron la frontera de manera ilegal, mientras que alrededor del 10 por ciento llegaron sin la documentación adecuada a puntos de ingreso a lo largo de la frontera.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, y otros altos funcionarios del gobierno se reúnen hoy 5 de junio con altos diplomáticos de México.

Trump ha prometido imponer un arancel del 5 por ciento a todos los bienes provenientes de México a partir del 10 de junio e incrementar el arancel hasta llegar al 25 por ciento en octubre si México no evita que los migrantes ingresen de manera ilegal a Estados Unidos.

El anuncio del alza repentina en cruces fronterizos fue diseñado para presionar al gobierno mexicano para que cumpla con las exigencias de Trump de poner en marcha acciones rápidamente. Sin embargo, no queda claro qué medidas podrían satisfacer al presidente, que ha ofrecido declaraciones contradictorias sobre sus intenciones.

El 4 de junio, Trump dijo que era “más probable que los aranceles” fueran aplicados. Sin embargo, el 5 de junio el mandatario dijo que creía que México estaba listo para llegar a un acuerdo para evitar que los aranceles entraran en vigor.

“México, ¿saben?, quiere llegar a un acuerdo”, dijo Trump durante un viaje a Irlanda. “Tienen a su delegación completa en este momento dirigiéndose hacia probablemente la Casa Blanca para negociar con nuestro equipo”.

Los funcionarios mexicanos, junto con los legisladores republicanos, intentan evitar que Trump imponga los aranceles el próximo lunes, como amenazó.

Marcelo Ebrard, secretario de Relaciones Exteriores de México, se reunirá la tarde de este 5 de junio en la Casa Blanca con Pence, dijo un alto funcionario del gobierno estadounidense, en un esfuerzo para convencer al presidente Trump de que México está haciendo todo lo posible para colaborar en evitar el ingreso ilegal de migrantes a través de la frontera con Estados Unidos. Se espera que también asistan al encuentro el secretario de Estado, Mike Pompeo, y Robert Lighthizer, representante comercial de Estados Unidos.

Trump, frustrado por lo que él considera como el fracaso de México para cortar el flujo de migrantes, dijo que usaría poderes de emergencia para imponer aranceles punitivos al país. Sin embargo, altos funcionarios estadounidenses han hablado en términos poco precisos sobre los pasos que México debe dar, y sigue sin quedar claro exactamente qué puede hacer México para persuadir a Trump de retirar su amenaza.

Peter Navarro, un asesor de comercio que ha estado a favor de usar gravámenes para sancionar a México, dijo en una entrevista con CNN el 5 de junio que la amenaza de Trump había captado la atención del gobierno mexicano y que el gobierno de Estados Unidos tal vez no tendría que imponer los aranceles.

“Creemos que estos aranceles tal vez no necesitan entrar en vigor precisamente porque tenemos la atención de los mexicanos”, dijo Navarro.

Delineó varias cosas que México debe hacer para evitar los aranceles, incluido el comprometerse a aceptar “a todos los solicitantes de asilo y aplicar las leyes mexicanas que son mucho más estrictas” que las estadounidenses.

Navarro también exhortó a México a realizar mayores esfuerzos para blindar su frontera con Guatemala y reforzar sus puntos de revisión para migrantes dentro de México.

Ebrard también ha expresado optimismo, al decirle a los reporteros el 4 de junio en Washington que había más de un 80 por ciento de probabilidad de que Trump no imponga los aranceles.

No obstante, otras personas en Washington tienen mayores dudas sobre la posibilidad de que ambos bandos lleguen a una resolución antes de la fecha límite del 10 de junio. Carlos Heredia, un profesor del Centro de Investigación y Docencia Económicas, CIDE, en Ciudad de México, dijo el 5 de junio que cualquier acción que México ponga en marcha para evitar la migración hacia Estados Unidos, es poco probable que satisfaga al presidente estadounidense.

“Si hay una lógica a la manera en la que el presidente Trump maneja la política, es que le gusta el conflicto”, dijo Heredia. “No creo que haya una manera de satisfacer a Trump”.

Otros afirman que tomaría tiempo para que México haga los cambios que el gobierno de Trump estaba solicitando.

“Esto no va a ocurrir en siete días”, dijo Arturo Sarukhán, quien fungió como embajador mexicano en Estados Unidos. “No puedes imponer para encontrar una salida de una crisis migratoria”.

La amenaza de Trump de imponer aranceles a los productos mexicanos ha sacudido los mercados financieros y provocado indignación de parte de negocios que serían afectados, incluidos los fabricantes de autos, las compañías agrícolas y minoristas. El presidente de la Reserva Federal dijo el 4 de junio que el banco central observa cuidadosamente la guerra comercial de Trump y que actuaría para evitar daño económico generado por el conflicto.

Trump ha hecho uso abundante de aranceles con socios comerciales que van desde China hasta Europa, pero imponer aranceles a México, el socio comercial más grande de Estados Unidos, sería una escalada significativa en la guerra comercial del presidente. México es un proveedor clave de productos como tomates frescos y uvas, pantalones de mezclilla, televisores, dispositivos médicos y automóviles. Muchas compañías han creado cadenas de suministro que serpentean de ida y regreso a través de la frontera —lo que significa que algunas compañías se verían obligadas a pagar los aranceles de Trump en múltiples ocasiones a medida que sus productos viajan de las granjas a las fábricas y a los consumidores—.

A los negocios también les preocupa que la acción del presidente ponga en riesgo descarrilar el que sería su logro comercial emblemático: aprobar el recién negociado tratado de libre comercio de América del Norte.

El Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) fue firmado el año pasado, pero todavía es necesario que sea ratificado por legisladores en los tres países. México envió el texto al Senado horas antes de la amenaza de Trump. Sin embargo, los funcionarios mexicanos es poco probable que avancen con la discusión cuando las amenazas de aranceles se ciernen sobre el país.

Ebrard, que ha estado en Washington durante toda la semana para reunirse con funcionarios del gobierno de Trump y miembros del congreso, dijo a principios de la semana que México ya hacía cumplir sus propias leyes migratorias pero argumentó que había más que los países podrían hacer para trabajar en conjunto. Dijo que los funcionarios mexicanos habían ido a Washington preparados para “diseñar acciones conjuntas“.

Kevin McAleenan, secretario interino de Seguridad Nacional, repitió las exigencias del gobierno en una entrevista con The Hill publicada el 4 de junio. Dijo que México debe combatir los cruces ilegales desde Guatemala, y usar inteligencia estadounidense para enfocar acciones en contra de operaciones de tráfico que tratan de pasar migrantes de manera ilegal a través de la frontera.

McAleenan también dijo que el gobierno espera que México ayude a reforzar la frontera común, a pesar de que el gobierno mexicano ha aceptado recibir a migrantes mientras sus casos de asilo son procesados en Estados Unidos.

“No podemos tolerar la situación en la que mil personas en grupo pueden cruzar la frontera a las 4:00 sin ninguna intervención o ningún esfuerzo para detener esa actividad ilícita”, dijo McAleenan, al citar el caso de un grupo que cruzó de manera ilegal la frontera en El Paso la semana pasada. El conjunto de 1036 migrantes fue el más grande jamás registrado por el Departamento de Seguridad Nacional en cruzar de manera ilegal hacia Estados Unidos.

No obstante, México afirma que ya ha tomado acciones para desalentar el flujo de migrantes.

Martha Bárcena, embajadora de México en Estados Unidos, dijo en una conferencia de prensa el 4 de junio que sin los esfuerzos de México muchos más migrantes llegarían a la frontera estadounidense.

“Hay un límite claro a lo que podemos negociar, y el límite es la dignidad de México”, dijo Bárcena.

El 4 de junio, Ebrard se reunió durante media hora con Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes y varios otros legisladores demócratas.

Senadores republicanos también se están movilizando para evitar que la Casa Blanca continúe con la idea de los aranceles, al advertir a Trump el martes que casi de manera unánime se oponían a sus planes de imponer aranceles a las importaciones mexicanas.

Varios estados de grandes dimensiones serían impactados fuertemente por los aranceles propuestos a los productos mexicanos, incluidos Texas, Michigan, California, Illinois y Ohio, de acuerdo con la Cámara de Comercio de Estados Unidos.

“Estamos apuntando una pistola a nuestra cabeza”, dijo el senador republicano de Texas, John Cornyn.

Funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza realizaban preparativos el miércoles para comenzar a imponer los aranceles a partir de la medianoche del 10 de junio.

En una entrevista, un vocero de Aduanas y Protección Fronteriza dijo que la oficina estaba esperando a que Trump emitiera un decreto presidencial, que entonces sería seguido de una notificación del Registro Federal, que delineara las bases para los aranceles y el universo de productos mexicanos a los que aplicarían. Sin embargo, incluso sin la orden formal de establecer los aranceles, los trabajadores de aduanas ya están construyendo la infraestructura de tecnología informática necesaria para aplicar los aranceles a partir de la medianoche del lunes a los importadores que ingresen productos desde México.

Funcionarios dicen que estaban alistando guías técnicas para los importadores, para ayudarles a llenar adecuadamente el papeleo y pagar los aranceles apropiadamente, así como para prepararse para brindar asistencia a aquellos importadores que se han acostumbrado a no pagar aranceles bajo los términos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

También dijeron que los funcionarios del gobierno todavía están discutiendo si habrá excepciones a los aranceles para ciertas industrias, y si habrá un proceso formal para las compañías estadounidenses para presentar solicitudes para excepciones de los aranceles para ciertos productos que importan, como era el caso de los aranceles al acero y al aluminio y algunos aranceles en productos provenientes de China.

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