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Tiago Jácomo Silveira, de 12 años, se ve sumergido en una laguna rodeado de dos leopardos que no solo están muy cerca, sino que casi parecen abrazarlo, como si de dos de sus hermanos se tratara. La peculiar fotografía fue compartida por su padre Leandro Silveira y rápidamente se hizo viral en las redes sociales de Brasil para luego acaparar la inquietud de internautas de todo el mundo. ¿Era acaso eso un montaje? ¿Podría ser real que un pequeño pudiera estar tan cerca de dos animales salvajes? De la mano de la viralidad de la foto crecieron las dudas sobre si esa imagen que enternecía y sorprendía a muchos era real.

La escena no solo es real sino muy común para este niño cuyos padres son los directores del Jaguar Conservation Fund en Mineiros, Brasil, y quien desde que era un bebé convivió con tres cachorros de jaguar que estaban al cuidado de sus padres. “En esa época, cuando viajábamos en la camioneta para resolver cuestiones del Instituto llevábamos a nuestro hijo y los jaguares juntos. En el trayecto, muchas veces parábamos para darle el biberón a él y a los felinos, eso sucedió muchas veces”, relata Leandro Silveira quien en su página Facebook e Instagram tiene imágenes iguales o más sorprendentes que la de su pequeño hijo en donde se le ve abrazado no solo por jaguares, sino por dantas, hienas y zorros.

La cercanía que desarrolló el pequeño Tiago con esos felinos es tal que sus padres reconocen que, entre él y los felinos, ya todos más grandes en tamaños y peso, se creó un tipo de comunicación que ni siquiera ellos, unos especialistas en este tipo de animales, han podido desarrollar.

La tranquilidad con la que el niño posa en la foto no solo es fruto de la cercanía que él ha desarrollado desde bebé con ese entorno salvaje, es también resultado de la forma en la que sus padres le han enseñado a respetar a los animales salvajes: “Mis padres me enseñaron que el miedo y el respeto son sentimientos importantes e inteligentes, porque cuando no tienes miedo y no respetas al animal, no estás respetando sus límites y, por eso, él tampoco termina respetando los tuyos”, le dijo el niño en entrevista a BBC Brasil en la que dijo sentirse muy orgulloso de poder compartirle al mundo el privilegio que ha tenido en la vida al poder convivir con este mundo salvaje.

Basta darle una mirada rápida a las fotos que Leandro Silveira ha puesto a lo largo de su carrera como conservacionista del jaguar, el felino más grande del continente americano, para darse cuenta de que su hijo Tiago ha estado presente de forma protagónica en sus aventuras. En medio de la selva, abrazado con monos y alimentando a jaguares cachorros y pequeñas panteras, en realidad Tiago tiene un arsenal de fotografías con las que podría volverse de nuevo viral.

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