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Más de 400.000 personas se inscribieron para participar en un estudio de la Universidad de Stanford que patrocina Apple Inc. para determinar si el Apple Watch puede detectar a los pacientes con problemas de ritmo cardíaco no diagnosticados, uno de los estudios de corazón más amplios que se hayan llevado a cabo.

El estudio, cuyos detalles fueron publicados el jueves por investigadores de la Universidad de Stanford, utilizará los sensores del reloj para detectar una posible fibrilación atrial. Las personas que sufren este trastorno corren el riesgo de tener coágulos sanguíneos y accidentes cerebrovasculares. En los Estados Unidos, da lugar a 750.000 hospitalizaciones anuales y genera 130.000 muertes, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Dispositivos como los teléfonos y el reloj digital de Apple ofrecen interesantes posibilidades nuevas a los investigadores, dado que contienen sensores y otras herramientas de recolección de datos que enorme cantidad de personas llevan consigo casi todo el tiempo. En total, 419.093 personas se inscribieron en el estudio de Stanford, cuyos resultados están previstos para el año que viene.

“Una de las cosas más emocionantes de esta revolución en salud digital es la oportunidad de llegar a cantidades muy grandes de personas en un lapso muy corto sin hacer gastos enormes”, dijo en entrevista Lloyd Minor, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford. Minor calificó de “notable” el hecho de que los investigadores pudieran reclutar pacientes tan rápido.

El objetivo del estudio, denominado Apple Heart Study, es ver si los sensores ópticos del reloj de Apple pueden contribuir a encontrar casos no diagnosticados de fibrilación atrial. Como no siempre produce síntomas externos, la fibrilación atrial puede pasar inadvertida.

Cuántos son los pacientes no diagnosticados “es una de las preguntas que sigue sin respuesta”, dijo el electrofisiólogo de la Universidad de Stanford Marco Pérez, uno de los principales investigadores del estudio.

Una característica poco habitual del estudio es que permite que las personas participen sin tener que concurrir a una consulta médica en persona. Cuando los sensores ópticos del reloj detectan períodos repetidos de ritmo cardíaco irregular, a los pacientes se les envían alertas a través de su reloj para que se presenten a una consulta de telemedicina con un médico.

Si no se encuentran trastornos graves que ameriten atención urgente, a los pacientes se les envía un parche de electrocardiograma portátil que usarán hasta durante siete días y que puede confirmar o descartar la fibrilación atrial.

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