El presidente Jair Bolsonaro (al centro) durante su toma de posesión que se celebró el martes Evaristo Sa/Agence France-Presse — Getty Images
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• En su primer día en el cargo, el nuevo presidente de Brasil socavó los derechos de los indígenas sobre sus tierras ancestrales. Jair Bolsonaro transfirió el miércoles la responsabilidad de certificar la protección de los territorios indígenas al ministerio de Agricultura, que tradicionalmente ha defendido los intereses de las industrias interesadas en explotar esas tierras.

“El gobierno de Bolsonaro le está dando a los abusadores la oportunidad de ser todavía más violentos con aquellos que, a lo largo de la historia, han sido sus principales víctimas”, dijo Marina Silva, excandidata presidencial y exministra del Medioambiente, en un mensaje de Twitter.

• El presidente de Perú pide la remoción del fiscal general. El mandatario peruano Martín Vizcarra pidió el miércoles al Congreso que se apruebe una ley para remover al fiscal general Pedro Chávarry, luego de que ese funcionario destituyera a dos fiscales que investigaban a la élite política implicada en sobornos de la empresa brasileña Odebrecht, una medida que ocasionó protestas en varias ciudades del país.

Un equipo especial de fiscales peruanos investiga a más de 300 personas y decenas de empresas por su posible relación con el esquema de corrupción de la constructora brasileña. Los casos más importantes son los procesos contra Keiko Fujimori, lideresa del partido Fuerza Popular, y el expresidente Alan García.

• Las muertes de dos menores guatemaltecos bajo custodia de la Patrulla Fronteriza causaron indignación en Estados Unidos, pero en su país natal la respuesta fue mucho más contenida. El presidente de Guatemala, Jimmy Morales, no ha hecho ninguna declaración pública y ha dejado que sea su ministra de Relaciones Exteriores, Sandra Jovel, quien informe los avances en las averiguaciones de la causa de la muerte de los menores.

Según los analistas, la tibieza de Morales se debe al temor de que un enfrentamiento con el gobierno de Donald Trump ponga fin al apoyo estadounidense, al cálculo político previo a las elecciones presidenciales de julio próximo, y a la discriminación que ha prevalecido en Guatemala contra las comunidades indígenas mayas en las que nacieron ambos niños.

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